La historia de Pamplona se remonta al primer milenio a.C. Se trataba de un núcleo de población habitado por los vascones cuyo nombre era Iruña.
El nombre de Pamplona deriva del general Cnea Pompeyo, que estableció su campamento en este lugar durante los años 75 y 74 a.C.
Durante la segunda mitad del siglo IX la ciudad se convierte en un núcleo cristiano para luchar contra el Islam con Íñigo Arista al frente.
La Pamplona medieval estaba dividida en tres burgos diferenciados jurídica y socialmente. Estaban divididos por murallas y tenían sus propias autoridades.

El burgo de la Navarrería estaba compuesto por los habitantes autóctonos del primitivo poblado vascón. Entre 1090 y 1100 se creó el burgo de San Cernin o San Saturnino constituido por un grupo de burgueses y comerciantes, principalmente procedentes de Francia. El burgo de San Nicolás estaba compuesto por una sociedad más heterogénea en procedencia y nivel social.
El 8 de septiembre de 1423 Carlos III El Noble, rey de Navarra, decretó el Privilegio de la Unión, que unió la ciudad en una sola población bajo una sola autoridad y escudo.