Tramos

Tramos

Siguiendo la dirección en la que fluye el río pueden distinguirse cuatro tramos, que son en todo momento peatonales.

Tramo de la Magdalena (Larraintzar – Puente de la Magdalena):

Se trata de un paseo de aire campestre que discurre entre huertas de hortalizas, granjas y cercados con caballos y vacas. En este tramo se encuentra la presa donde se sitúa el Molino de Caparroso, que nos guía hasta el Parque de la Tejería. El tramo finaliza al llegar al puente de la Magdalena. El paseo es paralelo al parque de la Media Luna y a la parte más antigua de la muralla, la Ronda Barbazana.

Tramo de Aranzadi (Puente de la Magdalena – Puente de San Pedro):

El tramo está comprendido entre el puente de la Magdalena y el de San Pedro. El paisaje se torna ahora más urbano, y se aleja de las murallas. Si dedicimos pasear por este tramo nos encontraremos con el Museo de Educación Ambiental y el Parque de la Runa. Asimismo, hacia el final del recorrido volvemos a toparnos con las murallas: El bastión del Redín, el Revellín de los Reyes y el Baluarte Bajo del Pilar.

Tramo de la Rochapea (Puente de San Pedro – Puente de Cuatro Vientos):

A lo largo de este tramo nos acercamos al casco antiguo de Pamplona, que es paralelo a otro paseo que también recomiendo realizar: El paseo de la Ronda, que lleva al Parque de la Taconera pasando por el Portal Nuevo. Desde este tercer tramo podemos avistar las torres de la Catedral, el Archivo de Navarra y las fachadas de una amplia gama cromática de tonos pastel que ofrecen una vista maravillosa de la ciudad del interior de los muros.

El tramo de río que acompaña al paseo rebosa de vida; son múltiples las actividades deportivas acuáticas que pueden realizarse : pesca, piragüismo, remo…. Los puentes que podremos admirar a lo largo del recorrido son varios: El puente medieval de la Rochapea, el Puente de las Oblatas y el puente gótico de Santa Engracia. Asimismo, encontraremos los Corralillos, donde se hospedan los toros hasta su traslado a la Plaza de Toros. 

Tramo de San Jorge (Puente de Cuatro Vientos – Puente de Miluce):

Cruzando el Puente de Cuatro Vientos encontraremos un camino adoquinado de ladrillo rojo que vuelve a seguir la ruta del río. Su cauce se estrecha, por lo que el agua discurre con mayor velocidad, regalandonos unas agradables vistas con los sonidos de la naturaleza como música de fondo. Nos toparemos con un frontón, una fuente, una presa, un molino…, alejandonos de la ciudad para adentrarnos en un paisaje tranquilo, abundante en árboles y silencioso. Se cierra el recorrido en el puente de Miluce, aunque para todo aquel que se anime el paseo continúa, dejando atrás la ciudad de Pamplona.

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